Con la llegada de la Fiesta Mayor, las calles de la Barceloneta se vuelven a llenar de colores, música y, sobre todo, de vecindad. Es en estas fechas cuando cobra más sentido que nunca recordar de donde venden nuestros símbolos. Hay que poner luz a la historia real de la bandera actual del barrio: un proyecto fruto de la investigación, la colaboración vecinal y, muy especialmente, de la imaginación de nuestros niños.
El diagnóstico de los más jóvenes: «Queremos decorar todo el barrio en Fiesta Mayor»
El origen de la bandera actual se remonta en el año 2014. En aquel momento, el Taller de Historia y la CB 1761 pusimos en marcha un proyecto de memoria histórica con las escuelas del barrio, concretamente con niños de 10 años. El objetivo era contraponer tres generaciones: cómo vivían la Fiesta Mayor sus abuelos, como la recordaban sus padres y como la vivían ellos.
La conclusión de los niños y niñas fue demoledora: su Fiesta Mayor les parecía poco florecida. Echaban de menos calles engalanadas (ahora encara peor, solo quedan dos), decoración y aquel ambiente festivo que transmitían los recuerdos de sus predecesores. Recogiendo esta preocupación, desde el Taller de Historia de la Barceloneta trasladamos la desazón a la Asociación de Vecinos (AAVV) y a la Comisión de Fiesta Mayor. Después de muchas conversaciones, encontramos la solución idónea: crear una bandera renovada, con un escudo del barrio, porque todo el mundo la pudiera colgar al balcón por San Miquel.
Para diseñar el nuevo escudo, primero estudiamos las diferentes versiones de blasones que la Barceloneta había tenido a lo largo de su historia. Este trabajo nos permitió conocer como había evolucionado su representación y qué elementos se habían mantenido con el paso del tiempo.
Algunos de los escudos más antiguos se conservaban en mal sido y eran tan poco visibles que costaba distinguir los detalles. En cambio, otros habían sido dibujados por diferentes ilustradores, que incorporaban elementos característicos como el escudo de la ciudad de Barcelona, las olas del mar o motivos relacionados con la vida marinera del barrio.
Entre las primeras propuestas destacan las de los años cincuenta, coincidiendo con la conmemoración del cumpleaños de la fundación de la Barceloneta. De esta época sobresale el magnífico escudo que aparece al cartel de Emili Ferrer, uno de los grandes ilustradores del barrio. Más adelante, en noventa, Paco López Teytambién creó una versión de bandera, adaptada a la sensibilidad gráfica del momento.
Finalmente, en 2014 se decidió una propuesta que modernizaba la imagen del escudo, conservado a la Asociación de Vecinos de la Barceloneta. El nuevo diseño presentaba una composición más clara, facilitaba la identificación de sus elementos e incorporaba una renovación de los colores que reforzaba la identidad de la Barceloneta.
Cambiar un escudo, pero, no es una tarea que se pueda hacer a la ligera. Hay que respetar las normas del blasonamiento, el conjunto de reglas heráldicas que establecen las formas, los colores y los símbolos que pueden formar parte de un escudo, así como su significado.
El diseño final se concibió manteniendo el simbolismo de la versión conservada a la AAVVBarceloneta con numerosas referencias a la historia y la identidad del barrio:
La forma redonda. Tradicionalmente reservada a los escudos femeninos, se mantuvo deliberadamente como un homenaje al papel de las mujeres en la historia de la Barceloneta.
El timbre. El escudo es coronado por una corona de pueblo —una circunferencia de metal dorado con ocho puntas de hojas de acanto, de las cuales se ven cinco. A pesar de que inicialmente se planteó eliminarla para modernizar el conjunto, después de un intenso debate se decidió mantenerla, tal como corresponde a los municipios y núcleos históricos.
Los colores. El moratón simboliza el mar que ha dado vida en el barrio, mientras que el amarillo más vive ahora representa el sol mediterráneo.
El escudo interior. Dividido en cuatro cuarteles, con el mar haciendo división, reúne los principales símbolos de la identidad nacional y local: las cuatro barras de Cataluña y la cruz de Barcelona conviven con dos elementos emblemáticos de la Barceloneta, añadimos que el faro ya era la forma de la Torre del Reloj, testigo de los orígenes del puerto, y la tradicional barca de pescadores, representación tradicional en las banderas del pasado marinero del barrio.
El origen y un guiño. Alrededor de la circunferencia se puede leer la inscripción fundacional: « 3 * febrero 1753* Barceloneta», que recuerda la fecha de nacimiento del barrio. Además, si se observa con atención la zona de la barca, se esconde un pequeño detalle: las siglas L.R.P. (Liberae Nada Publicae), un discreto guiño a este sentimiento de territorio libre de los que todavía decimos vayamos a Barcelona, incorporada en esta versión del 2014.
Una vez definida el diseño, un especialista en artes gráficas del barrio renderizó la imagen creando los colores adecuados de moratón y amarillo al pantone contemporáneo hasta llegar al resultado final.
Un éxito colectivo y abrumador
La Comisión de Fiesta Mayor hizo el salto al vacío financiando una tirada muy larga para poder ofrecer las banderas a un precio simbólico. Al principio, el temor a fracasar y a «comernos» el stock era presente.
La respuesta del barrio, pero, fue inmediata y desbordante. Luego que los vecinos vieron la bandera, los balcones se empezaron a teñir de moratón y amarillo y todavía no era San Miquel!. Se agotaron enseguida y se tuvo que hacer nuevas tiradas de urgencia. Una locura que transcendió más allá de los días de fiesta: hoy, la bandera luce en las calles durante todo el año.
Detrás de este símbolo hay un estudio riguroso sobre los símbolos del pasado, horas de voluntariado y la financiación comunitaria. Pero, por encima de todo, la idea original fue de los niños y niñas de la Barceloneta. Nadie se puede apropiar de su autoría, porque nosotros solo fuimos las manos que hicieron realidad el sueño de nuestros niños: volver a ver los balcones decorados con las banderas de la Barceloneta y dar vida y orgullo en nuestro barrio. Y se consiguió. Buena Fiesta Mayor a todo el mundo!









