Se caracteriza por estar en su mejor momento de sabor, calidad y precio según la época del año.
No se pesca lo mismo en todas las épocas del año. Hablamos del pescado de proximidad. El fresco, fresco. El de nuestras costas. El que cada jornada descargan en las lonjas las barcas de cerco, arrastre o palangre de nuestras cofradías, y en horas o al día siguiente está a tu disposición en la pescadería o en el restaurante. No hablamos de especies provenientes de otros países o continentes, de larga trazabilidad, a menudo necesariamente congeladas, tampoco nos referimos al pescado de piscifactoría. Eso no es pescado fresco de temporada.
Factores clave que condicionan el pescado de temporada:
-Ciclos biológicos y reproducción: Las especies tienen épocas de cría donde se evita su pesca para la sostenibilidad, y otras donde están plenas y con mejor acumulación de grasa.
-Temperatura del agua: Cambios estacionales en la temperatura influyen en la disponibilidad de especies.
-Movimientos migratorios: Las corrientes y la búsqueda de alimento hacen que las especies se encuentren en diferentes caladeros según la época del año.
-Vedas y normativa pesquera: Se establecen prohibiciones temporales para garantizar la regeneración de las especies, lo que marca el inicio y fin de la temporada de pesca.
-La «Regla R»: Tradicionalmente se asocia la calidad de ciertos mariscos y pescados con los meses que contienen la letra «r» (septiembre-abril), frente a los meses de verano (mayo-agosto) cuando se reproducen o el agua es más cálida.
En conclusión, consumir pescado de temporada ofrece mayor sostenibilidad, mejor sabor y mejor precio, al estar la especie en su momento de abundancia natural.
Beneficios de comer pescado de temporada
La pesca artesana y de proximidad que captura el pescado de temporada, pesca directamente de su hábitat natural. En cambio, el pescado de piscifactoría (acuicultura) se cría bajo condiciones controladas con piensos, resultando en carne más tierna, sabor suave y a menudo con más grasa y menos proteína.
Consumir pescado de temporada ofrece mejor sabor, textura firme y mayor valor nutricional (omega-3, vitaminas) al estar en su punto óptimo, además de ser más económico debido a la alta disponibilidad.
- Mayor calidad: el pescado está en su mejor momento biológico, con grasas naturales que intensifican el sabor y ofrecen una textura superior.
- Ahorro económico: al ser épocas de mayor abundancia el precio en pescadería suele bajar.
- Beneficios nutricionales: los nutrientes se conservan mejor, proporcionando un alto contenido de proteínas, Omega-3, y vitaminas (D, A) esenciales.
- Sostenibilidad y medio ambiente: se respeta la reproducción de las especies y se evita la sobrepesca, promoviendo el cuidado del ecosistema marino.
- Versatilidad y frescura: Permite variar la dieta según la estación, incorporando productos locales frescos y evitando la dependencia del congelado o de importación.
- Ecología: su trazabilidad, desde su captura al consumo, es mucho más corta, lo que ahorra consumo de CO2 en su transporte y distribución.
Cada mes, su pescado
Según la época del año encontraremos unas u otras especies salvajes, frescas.
Aunque lo más indicado es preguntar a tu pescadero de confianza por el pescado salvaje de temporada, en la tabla tienes un desglose de especies por estaciones.









