Me suelen preguntar a menudo en qué consiste nuestro negocio porque el mundo del superyate es un sector algo desconocido en general. Por defecto, te suelen identificar con alquiler de barcos, catering o mantenimiento de embarcaciones… y nada más lejos de la realidad.
Nuestro mundo es complejo pero sencillo a la vez, es decir, podemos llegar a abarcar muchísimos terrenos, pero el objetivo final es el mismo: “just do it and make it happen” (“simplemente hazlo y haz que pase”). Debido a que somos una empresa de servicios, nuestro objetivo principal es satisfacer todas las necesidades de nuestros clientes y esto hace que nuestra estructura crezca en base a esta demanda. Nuestro cliente son los yates y en este yate hay una jerarquía muy marcada. Cuanto más grande es la embarcación, más departamentos existen. Así que nosotros hemos de adaptar nuestra capacidad de respuesta a esta demanda. Esto significa que en EVOLUTION hay sitio para diferentes tipos de profesionales. Aquí tenemos de todo: ex cocineros, ingenieros navales, contables, técnicos logísticos, agentes de aduanas, administrativas , expertos en marketing, mozos de almacén, etc. Pero todos tienen una característica en común: hablan uno mínimo de inglés y tienen un perfil orientado hacia la atención al cliente.
Así que el mundo del superyate no es sólo querer embarcarse. Hay otros modos de llegar a él, cómo es trabajando para las empresas de servicios que hay alrededor de ellos. Astilleros, puertos deportivos, agentes de yates, ferreterías, empresas de pinturas, de logística, empresas de aprovisionamiento, etc, etc. Cualquier profesional puede encajar en nuestro mundo. Sólo es cuestión de saber un poco de inglés, aprender la jerga del sector, ser discreto y sobre todo ser resolutivo y un buen superador de retos.
Nuestros clientes son mayoritariamente la tripulación, gente normal que vienen a pasar temporadas en nuestra ciudad. Que quieren conocer la nuestra gente, disfrutar de nuestra gastronomía y descubrir el paisaje. Suelen ser gente abierta de mente que están acostumbrados a adaptarse a cualquier sitio y que agradecen toda ayuda que les prestamos. Ayudar a qué tengan una buena experiencia de nuestra ciudad hace que nos recomienden y siempre quieran volver. Es nuestro trabajo darles facilidades y que toda experiencia sea sencilla y placentera.
Así que al final nos convertimos en embajadores de nuestra maravillosa Barcelona y esto es un plus en este trabajo para que la gratitud que muestran nuestros clientes, siempre que estén satisfechos, es una de las alegrías más grandes que tenemos.


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